— ¿Por qué me lo dices a mi?
— Porque no se a quien más decirle y necesitaba hacerlo, esto me está asesinando por dentro.
— Pero debe saberlo.
— Él no quiere una vida monógama y con hijos.
— ¡Pero es el padre! — Exclamó en un susurro.
— No voy a amarrar un hombre con un bebé. — Se encoge de hombros.
Ethan miró a Alexandra con una expresión indescifrable. Ambos habían forjado una amistad aunque ya no lo pareciera, ella encontró en Ethan un hermano mayor al cual recurrir cuando está en problemas, Pero ahora era diferente
Ethan pasó una mano por su cabello y soltó el aire lentamente, como si intentara ordenar todo lo que acababa de escuchar. Sus ojos no se apartaron de Alexandra, pero ya no había sorpresa en ellos, sino una preocupación sincera… casi protectora.
—Lexa… —dijo al fin, bajando la voz—. Esto es demasiado grande para que lo cargues sola.
Ella negó con la cabeza de inmediato.
—No puedo decírselo —repitió, con la voz quebrada—. No ahora. Lo vi hoy, Ethan. Vi lo claro que fu