ACUSACIONES DE INDOLE... PERSONAL
—Que mi padre esté aquí no indica nada bueno —dijo Alexandra mientras miraba su vestido en el espejo.
Desde que vive con Gabriel había dejado de utilizar ropa costosa y ahora verse con un vestido LV la hacía sentir nuevamente como una mujer de clase alta.
—Tranquila, lo sabremos sobrellevar —Gabriel se acercó por detrás y besó su cabeza.
Alexandra lo miró a través del espejo, se giró y le sonrió.
—¡Wow! ¿De dónde sacaste este traje?
—¿Me queda mal?
—No, me refiero a que es un traje de Giorgio Armani. No sabía que el circo podía generar tanto dinero como para comprar alta costura.
Gabriel se mofó.
—Qué importa la marca, lo importante es que cumple su función —dijo antes de besarla en los labios—. Salgamos ya, tu padre debe estar esperándonos.
Salieron de la caravana tomados de la mano y, apenas pusieron un pie afuera, el ambiente se congeló.
Todos estaban allí: acróbatas, domadores, técnicos… incluso Helena, impecable como siempre, pero vestida con ropa sobria, sin una sola marca vis