Capitulo 60
Un beso
Erick fue a darse una ducha, pero cuando salió de su baño, la vio… se quedó quieto al verla allí, tan cerca. Aún con el cabello húmedo cayéndole sobre la frente, apenas con una toalla alrededor de la cintura, su cuerpo brillaba con gotas de agua que se deslizaban lentamente. Maya tragó saliva, sin apartar la vista de sus ojos. No era el momento, pero no podía callarse más.
—¿Qué haces aquí? —preguntó él, sin elevar la voz, pero con un toque de sorpresa y tensión contenida.