Capítulo 69
El Reclamo del Lobo
Sabía exactamente a dónde iría Erick.
No necesitó a sus informantes para confirmarlo. Lo supo apenas sintió ese tirón en el pecho, punzante y familiar, como una vieja herida que vuelve a abrirse. Lo sabía porque ese vínculo maldito entre ambos, tejido con traición, sangre y orgullo, aún seguía latiendo. Porque cada vez que uno se movía, el otro lo sentía, como si compartieran un mismo destino al que ambos se negaban.
Erick marcharía hacia el norte con su ejército