36- Un alfa... ¿amable?
Capítulo 36
Un alfa... ¿amable?
Me acerqué a la pequeña ventana que daba hacia el bosque. La noche había caído con lentitud y ahora las sombras abrazaban los árboles, las ramas se mecían como si susurraran secretos. Suspiré, aún nerviosa, y entonces rompí el silencio:
—¿Siempre es así?
—¿Así cómo? —Erick alzó la mirada desde la copa que acababa de llenar.
—Lo del caballo… la cabaña, todo esto. Es una tradición de Selmorra, ¿cierto?
Él se apoyó contra la mesa, con los brazos cruzados sobre el pec