Capítulo 35
Primera noche juntos
Maya
La multitud comenzó a dispersarse lentamente, aunque aún resonaban los ecos de los cánticos ceremoniales en el aire, la brisa trajo consigo el aroma de los pinos y de las flores que decoraban el camino de piedra. El crepúsculo teñía el cielo de un ámbar profundo y cálido, como si Selmorra en sí celebrara la unión que acababa de realizarse, Erick me tomó de la mano con discreción y, sin decir una palabra, comenzó a guiarme hacia el otro extremo del claro, don