El silencio nos dominó por varios segundos. Yo seguía procesando que tenía frente a mí al hijo del vampiro más famoso de todos los tiempos, pero Seth no parecía tan impresionado por el linaje de ese hombre.
Él estaba concentrado en lo importante.
—¿Cómo pretendes ayudarnos? —soltó Seth, rompiendo el hielo con un tono serio—. Ni siquiera estamos seguros de cuándo volverá a atacar la bruja. Estamos vigilando los alrededores del bosque, pero no creo que Morgana avise cuándo va a venir.
Stefan