Narrado por Magnus.
Dos días atrás…
—Esto fue lo único que pudimos conseguir de ella.
Uno de mis soldados me entregó un pedazo del vestido que Eloise había llevado. Lo tomé con fastidio, sintiendo cómo la tela aún guardaba el rastro de su presencia. Quería su cabeza, no un trozo de su vestido.
—¿Qué quieres que haga con esto? ¿No pudieron atrapar a una mujer tan débil como ella? —pregunté, con el ceño fruncido—. Quiero su cabeza.
Tiré el trozo de tela.
Los tres soldados permanecían arrodil