Caminaba junto a Seth por el bosque, con el corazón latiendo más rápido de lo que quería admitir. El temor de ser encontrada por los soldados de Magnus me acompañaba en cada paso, aunque lo más probable era que ellos creyeran que había muerto al caer por el acantilado.
Aun así, la idea de que alguien me reconociera me hacía estremecer. No estaba lista para verlo, no quería enfrentar a Magnus hasta que mi poder fuera suficiente.
—¿Estaremos bien fuera del pueblo? —cuestioné por precaución.