Caminaba hacia la biblioteca con el corazón latiéndome con fuerza. Seth me había dicho que David por fin tenía respuestas, o al menos algo que se le parecía. Pero el trayecto se sentía eterno.
Los murmullos de gente que no me conocían me perseguían a todas partes.
—Mírala... Dicen que conoce a las brujas.
—No me sorprendería que sepa usar magia. ¿Viste lo que hizo con la pobre Zoé?
Apreté los puños, maldiciendo internamente a Zoé. Su veneno se había extendido rápido, convirtiéndome en una t