Reino de Galaea
El caballo que galopaba al compás del viento se detuvo en el linde del bosque de las sombras, donde Lis y Azot descendieron. Hasta allí habían seguido a Eriot. Intrigados por la poción del Dumas, no perdieron oportunidad de descubrir los secretos que ocultaba.
El velo neblinoso que envolvía a los oscuros árboles agitó el corazón de Lis, era imposible no sentirse pequeña ante tan abrumadora inmensidad. Pese a su propia naturaleza salvaje, dudaba en pisar la tierra negra. En cualqu