Reino de Uratis, campamento militar
Camsuq dormía tras un día de batalla. La manta que lo cubría yacía en el suelo junto a su lecho. Unas moscas revoloteaban sobre los restos de la cena en la mesita a un costado, peleándose por algo de lo que quedaba. Sus zumbidos en la oscuridad lo hacían fruncir los labios, se llevó la mano a la boca para rascarlos varias veces.
Su otra mano buscaba algo en la negrura, aferrando la nada. Sus pies tampoco estaban quietos, corría. Partió escapando del terror ab