La obsesión rara vez comienza como una tormenta. A veces empieza como un pensamiento silencioso que se niega a desaparecer.
***
La mansión parecía tranquila esa tarde, pero Valentina comenzaba a comprender que en ese lugar la calma no significaba seguridad. Era simplemente otra forma de control.
Habían pasado varias horas desde la escena en el jardín, Luca no había vuelto a aparecer desde entonces, y aunque una parte de ella agradecía esa distancia, otra parte no podía evitar sentirse inquie