La obsesión no nace de un momento a otro; empieza como una pequeña curiosidad que crece hasta ocupar cada pensamiento.
***
Valentina no dejó de pensar en Luca durante todo el camino de regreso a la mansión. El coche avanzó por las avenidas iluminadas de la ciudad mientras el cielo comenzaba a oscurecerse lentamente. Las luces de los edificios se encendían una a una, dibujando una red brillante sobre el horizonte urbano. Desde afuera, todo parecía normal: personas caminando por las veredas, ta