En el mundo del poder, las decisiones más peligrosas suelen presentarse como oportunidades. ☆☆☆ El silencio que siguió a las palabras de Luca De Santis fue tan denso que Valentina tuvo la sensación de que podía tocarlo. Él seguía de pie frente a ella, observándola con aquella calma que comenzaba a resultarle inquietante. No era una mirada agresiva ni descarada. Era algo mucho más difícil de descifrar. Curiosidad. Una curiosidad fría y calculada, como si estuviera analizando una pieza nueva en un tablero que ya conocía demasiado bien. Valentina no apartó los ojos, no sabía exactamente por qué había decidido sostener esa mirada, pero algo en su interior le decía que mostrar miedo en ese momento sería un error. Luca inclinó levemente la cabeza, apenas unos milímetros, como si registrara ese pequeño gesto de desafío. Luego volvió a hablar. —Tres millones de dólares es una cifra considerable. —Su voz seguía siendo tranquila, casi reflexiva. Gabriel, sentado frente a él, parecía ca
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