Hay encuentros que parecen casualidad, pero en realidad son el comienzo de un problema.
***
La mañana siguiente llegó demasiado rápido, Valentina apenas había dormido. Durante gran parte de la noche permaneció despierta, mirando el techo de la habitación que ahora ocupaba en la mansión de Luca. Las paredes eran elegantes, el mobiliario impecable, la cama demasiado cómoda para un lugar que ella todavía sentía extraño. Sin embargo, nada de eso lograba hacerla sentir en casa; lo único que su mente