—¿Acaso te has vuelto loca? —gruñí avanzando hacia ella incapaz de controlar a Fenrik dentro de mí—. ¿Sabes acaso lo que has hecho?
La furia me consumía más allá de toda lógica.
Porque jamás le había dado pie a Lila para actuar de aquella forma.
Jamás.
Podía entender muchas cosas. Incluso aceptar que las brujas que trabajaban para mi me dijeran que Lila había ocultado a un dragón que aseguraba ella era su compañera.
Quizá para sobrevivir en el mundo original tuvo que refugiarse con el.
Quizá tu