Lo primero que pensé al abrir los ojos fue que había muerto.
No porque sintiera paz, ni porque el dolor del impacto hubiera desaparecido, sino porque absolutamente nada de lo que tenía frente a mí se parecía a Boca del Río.
Aquello parecía otro mundo.
—Lila, necesitamos que estes consciente, nuestro vinculo no está en sincronia.
La voz de Ciri resonó dentro de mi mente con una claridad que me hizo sentir un poco más tranquila, aunque apenas pudiera mantener la conciencia.
Parpadeé varias veces