Lo sentí antes de escucharla.
Antes incluso de que uno de mis gammas intentara informarme que algo estaba ocurriendo en los calabozos.
Lo sentí a través del vínculo.
Un fuego tan brutal, tan salvaje, tan desesperadamente femenino y al mismo tiempo tan peligrosamente primitivo, que Fenrik se sintió tan afligido como nuestra compañera.
—¡Siente mucho dolor!
Descendí los escalones del calabozo con una velocidad que habría resultado imposible para cualquier humano, mientras el eco de los gritos reb