A cada rato miraba mi tableta. Las acciones de Corporación Altamirano cayeron en picada libre.
Un setenta por ciento de pérdida en menos de cuatro horas.
—Tenemos que darnos prisa, Máximiliano, Vamos por esos documentos que están en la caja fuerte.
—¿Y la clave más nadie la sabe? —Max dio un paso al frente, sacando las llaves del auto.
Dijo la numeración en voz alta: "Veinte, cero ocho, dieciocho."
—Son los dígitos del cumpleaños de Celeste. Vamos rápido, Max.
El cielo amenazaba lluvia, se p