Mundo ficciónIniciar sesiónEl cielo aún estaba teñido de un azul pálido cuando Aurora despertó. La luz suave del amanecer se filtraba por las rendijas de la cortina, derramando manchitas doradas sobre la alfombra mullida.
La niña bostezó, estirando los bracitos pequeños, y enseguida sus ojos brillaron con una idea.






