Mundo ficciónIniciar sesiónEl cielo aún estaba cubierto por un manto espeso de oscuridad cuando Lorenzo Velardi despertó. La habitación permanecía en silencio absoluto, envuelta en sombras que se deslizaban por las paredes, y el único sonido audible era el leve tic-tac del reloj antiguo colgado junto a la puerta, como un recordatorio implacable del tiempo que avanzaba, implacable, incluso cuando el corazón deseaba que todo se detuvi







