El lado de la cama de Matteo estaba frío.
Esa fue la primera sensación que tuvo Lena al despertar en medio de la madrugada.
Estiró la mano entre las sábanas revueltas, buscando instintivamente el calor de su cuerpo, la solidez de su espalda ancha, pero sus dedos solo encontraron el vacío del colchón.
El silencio en la mansión era absoluto, pesado, pero en su pecho, la ansiedad comenzó a despertar como un animal nocturno.
Lena se sentó, apartando el cabello alborotado de su rostro. Su cuerpo to