Mundo de ficçãoIniciar sessãoEn el Caribe, el mundo era otro.
El sol caía oblicuo sobre el agua turquesa, y el aire olía a sal y mango maduro. Melissa reía mientras corría por la arena, dejando pequeñas huellas que se borraban con cada ola. Laila la seguía, con un sombrero que el viento intentaba arrancarle, y Marcus los observaba desde una distancia corta, con una sonrisa que no recordaba haber tenido en







