Mundo ficciónIniciar sesiónEn el Caribe, el mundo era otro.
El sol caía oblicuo sobre el agua turquesa, y el aire olía a sal y mango maduro. Melissa reía mientras corría por la arena, dejando pequeñas huellas que se borraban con cada ola. Laila la seguía, con un sombrero que el viento intentaba arrancarle, y Marcus los observaba desde una distancia corta, con una sonrisa que no recordaba haber tenido en años.
Por primera vez en mucho tiempo, no había culpa.
Solo amor.
Solo el instante.
Laila giró hacia él, riendo, con el cabello suelto y los pies descalzos. Marcus pensó que era la imagen más pura de la felicidad que había visto jamás. Caminó hacia ellas, con la c&aac







