Mundo ficciónIniciar sesiónEl estacionamiento de la clínica olía a desinfectante y aire estancado. Marcus abrió la puerta del coche sin prisa. No quería bajar. No quería existir allí. No quería la palabra padre asociada a alguien que no era Melissa. No quería pensar en Laila llorando mientras él sostenía una mentira con delicadeza quirúrgica.
Clara salió prim







