Mundo ficciónIniciar sesiónEl edificio tenía esa luz fría de mitad de mañana cuando Marcus empujó la puerta de su oficina con Melissa de la mano. No tenía niñera, Evelyn estaba en la playa, y él no había querido pedir otro favor. No quería deberle a nadie. No quería explicaciones. Prefería cargar con el caos él mismo, aunque una pequeña parte de él sabía que no era solo eso. Tener







