Mundo ficciónIniciar sesiónEl jueves amaneció con una claridad que parecía fingida, como si el cielo hubiese decidido planchar su propia camisa. Marcus se vistió con un cuidado que no era elegancia sino blindaje: nudo perfecto, saco sin una fibra fuera de lugar, reloj ajustado con la precisión de un cirujano. Se miró en el ventanal y se reconoció funcional, útil, presentable; no se reconoció vivo. La noche anterior lo había







