Mundo ficciónIniciar sesiónMarcus no la busca de inmediato. Ese es el primer movimiento correcto. La gente desesperada corre; la gente que caza espera. Deja pasar dos días completos desde el intento fallido de custodia. Dos días donde Clara imagina escenarios, donde su mente llena los huecos con paranoia. Marcus sabe que el silencio no tranquiliza: descompone.
Cuando por fin le escribe, no hay reproches. No hay preguntas incómodas. Solo una frase medida.
Tenemos que hablar. Con calma.
Clara responde en menos de un minuto.
Se encuentran en un lugar neutro. Nada íntimo. Nada hostil. Un café amplio, discreto, donde nadie escucha pero tod







