BIANCA
Es imposible pensar en Adrián sin que una sonrisa se me escape sola, sin permiso.
Como si mi cuerpo reaccionara antes que mi mente.
Ese hombre ha elevado mis estándares de todo: de belleza, de presencia, de seguridad… de lo que quiero y de lo que ya no estoy dispuesta a aceptar jamás. A su lado, incluso lo cotidiano se siente distinto. Más grande. Más firme.
La última vez que anduve en auto fue en el de Kevin, haciendo uno de esos encargos que siempre me pedía. Pero esto… esto es otra co