Lina despertó tras un par de horas. Su cuerpo dolía; cerró los ojos y apretó los labios al pensar en todo lo que acababa de suceder.
Se encontraba completamente desnuda; su piel, cada pedazo de ella, olía a él. Tragó saliva al sentir cómo el brazo de Patrik la tenía bien sujeta de la cintura.
Sus mejillas se pusieron calientes al sentir cómo él comenzó a mover su palma más debajo de su ombligo. ¡Estaba despierto! ¡Él estaba despierto!
Por un momento dudó en voltear a verlo; los nervios incr