Hugo entró al restaurante del hotel, el sonido suave de la música apenas lograba atravesar la neblina en su mente. Al verlo llegar solo, Cassie levantó la mirada de inmediato.
—¿Dónde está Ana? —preguntó, sin poder ocultar la preocupación en su voz.
Hugo soltó un suspiro, intentando que su respuesta no sonara demasiado fría.
—Se quedó con sus amigos, en su hotel. Mañana se va a Florencia.
Cassie frunció el ceño, incrédula.
—¿Qué? No puede ser... ¿Por qué?
Antes de que Hugo pudiera responder, Mat