Mundo ficciónIniciar sesiónEl Contrato del Corazón
El eco de la oferta de Stavros —"Tienen diez segundos para decidir"— se quedó suspendido en el aire viciado del estudio.No era una sugerencia; era el sonido de una jaula cerrándose de golpe. Miré a Jack, esperando ver pánico en sus ojos, una salida de emergencia, una negación rotunda. En lugar de eso, vi el acero de un hombre acorralado que había decidido morder en lugar de ser devorado. Su mirada se encontró con la mía, y en esa fracció






