Nicola
Frente a mí, tres hombres discutían con calma medida sobre las rutas de la próxima entrega.
Había visto esa mirada muchas veces en mi vida, y sabía leer perfectamente cuándo alguien estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario por el negocio. Así que los escuchaba con atención, mientras Lorenzo estaba a mi lado, revisando documentos, una rutina que habíamos repetido miles de veces.
Estábamos discutiendo un negocio importante con una red de tráfico internacional, hombres con conexiones