Nicola
Me desperté sintiendo un vacío a mi lado que no debería estar allí.
Mi mano tanteó entre las sábanas, pero no encontré nada más que el frío de la cama vacía. Abrí los ojos, el corazón golpeándome en el pecho, y miré a mi alrededor. No estaba. Mi esposa no estaba.
Salí corriendo de la habitación, vistiendo solamente un boxer, sin importarme nada ni nadie. Mi mente llenándose imágenes de ella y mi hijo en peligro que se repetían una y otra vez.
Bajé las escaleras saltándome escalones, y me