Bianca
—Vamos a salir de la duda—, respondió Valentina, sus palabras directas pero llenas de calidez—. He mandado a buscar un test de embarazo.
—¿Un qué? —pregunté, mis palabras casi un grito mientras la idea empezaba a tomar forma en mi cabeza—. ¡No puede ser eso! Valentina, no puedo estar…
—Puede ser, o puede que no lo sea—, interrumpió ella, cruzándose de brazos mientras me miraba con seriedad—. Pero, descartaremos eso primero, si es negativo, vamos al médico.
—No… no lo sé, pero… —me llevé