La neblina del bosque se cernía sobre ellos como un manto espeso, sofocante.
El aire olía a tierra húmeda y a un peligro invisible que se enroscaba alrededor de sus almas.
Narella y Alessander se miraban como si ese instante fuera lo último que les quedaba.
En sus ojos había miedo… un miedo atroz, visceral. Pero también había algo más profundo: el terror absoluto de perderse el uno al otro.
El viento agitaba el cabello oscuro de Narella, enredándolo como si el bosque intentara retenerla.
Su resp