Subieron la escalinata resbalosa con cuidado, cada paso un pequeño desafío debido a la humedad que cubría las piedras antiguas.
El aire se hacía más frío a medida que ascendían, una brisa helada que parecía querer advertirles del peso de la montaña que estaban por conquistar. Sin embargo, no había marcha atrás.
Cada uno sentía en el pecho la urgencia que los impulsaba a llegar a la cima.
La silueta de la montaña de Brisa Blanca se recortaba en el horizonte, un lugar envuelto en leyendas y susurr