— ¿Y tu hijo? ¿Cómo está? — Rachel quiso cambiar el tema. La tensión era demasiada.
Sienna se giró hacia la habitación de Ethan, desde donde estaba se veía una parte de la cabecera de la cama, y al niño dormido, más bien, sedado por las drogas.
— Está muy mal — Sintiendo el propio eco de su voz en el pasillo vacío del hospital — Se le practicó un injerto de Médula hace unas semanas, pero lo está rechazando, y no sé qué hacer, estoy desesperada.
— Leo me lo dijo, él fue el donante.
— Sí…
— Está