El aullido, desgarrador y primario, se había desvanecido en la oscuridad de la noche, dejando a su paso solo el silencio tenso y la confusión. Sienna, con el corazón martilleando, había logrado separarse de Chris y entró en su departamento, mientras la imagen del rostro de Leo, se contorsionaba por la de un lobo y rondaba su mente con insistencia.
¿Sabría el Alfa lo que había pasado entre ella y el empresario? La rubia sacudió la cabeza para apartar esa idea aterradora de su mente, no podría co