— ¡Supongo que tenemos un acuerdo! — Chris dijo emocionado con la idea de salir de farras esa noche en buena compañía, claro, luego de haberse tomado unas tres copas de vino y mientras estas hacían efecto en su cabeza no acostumbrada al alcohol — Nos veremos esta noche, tal vez puedas invitar algunos amigos — Le dijo a Leonard que mantenía la mirada lobezna y peligrosa sobre la rubia.
Sienna se revolvió en su silla por enésima vez tratando de repeler la intensidad de ese ocre tostado casi dorad