Sienna había estado discutiendo con Kiara sobre su maldita pareja destinada, y casi le da un síncope cuando estuvo a punto de decir la palabra con “M” de Mate, le había gritado que no podía ser, ¡Que no quería! Y lo había hecho con todas las ganas.
Esa última frase la dejó salir de viva voz, mejor dicho, ¡A voz en cuello! pero justo en ese momento la puerta de su oficina se abrió y alguien se asomó con cuidado dejando la helada.
« ¡Maldita sea, no puede ser! », ella pensó para sus adentros.
— ¿