Mundo ficciónIniciar sesiónLa lujosa limusina negra, con sus cristales oscuros, se deslizó por las calles de la ciudad como un fantasma sobre ruedas.
El silencio en el interior era pesado, pero no incómodo. Miara, envuelta en un abrigo de piel, miraba la lluvia que resbalaba por la ventana, sus pensamientos eran un torbellino de celos y traición.
Gael, a su lado, la observaba con una calma calculadora, y su rostro era más como un libro cerrado que oculta sus propios tesoros, pl







