Todo su cuerpo se tensa, adquiriendo una frialdad y furia que nunca he visto en sus ojos, ni siquiera estando en un juzgado. El pasillo está en absoluto silencio, a excepción de mi respiración agitada. Andrew me mira, con una mezcla de furia y comprensión; no hay necesidad de que explique demasiado. El terror en mis ojos es visible.
— ¿Qué ocurrió? —pregunta con frialdad, pero es una frialdad que esconde furia.
Me toma del brazo suavemente, llevandome hacia dentro del apartamento. La calidez de