Está sentado tranquilamente en el sofá, con la televisión encendida en un partido de fútbol y una cerveza. Sus ojos brillan como cuando ha bebido mucho. Los recuerdos se sienten tan vívidos que comienzo a temblar. Esto ya lo he vivido demasiado; lo recuerdo como si fuera ayer, el mismo sabor a miedo y asco en la boca. Siento que nada ha cambiado. Es el mismo hombre que me ha atormentado por años. El hombre que me abusó.
El aire sale de mis pulmones, y el corazón me late tan fuerte que solo sient