HaN pasado algunos días y ya quedaba menos para que llegara mi Val. Mi jefe ha tratado por todos los medios de indagar quiénes es el que me llama y yo, no sé si por mala, o porque me gusta verlo molesto. Solo le respondía con evasivas. Eso sí, se había portado bastante bien, pues ha dejado de beber en las noches y he podido descansar de esa parte de mi trabajo.
A todo esto, Aston se ha transformado en un buen amigo, sé que siente algo por mí, pero le he dejado en claro que no me interesa una r