Estaba en un lugar extraño, sólo veía oscuridad, hasta que un punto de luz me hizo seguirlo, en eso llegué a un prado y me encontré a Diana sentada en una banca pintando el lugar donde nos encontrábamos.
-¿Diana?
-Hola, Adam - Ella se gira nuevamente a su pintura y mueve su mano para que me siente a su lado.
-¿Estoy muerto? - fue lo primero que se me vino a la mente al estar sentado junto a ella, me dio una cálida sonrisa.
-No cariño, aún no lo estás. Sólo te encuentras en un estado interme