Mientras nos preparan nuestro pedido los chicos comienzan a contarle a Jack, sí a Jack, lo que hicieron en el hospital. Es que no puedo creer la confianza que le tienen, con suerte me miran o hacen amago de que estoy aquí y el susodicho les presta atención como si fuera lo más fantástico del mundo. Entre risas y muchos gestos que me hacen ver a Val, ella sonríe tan bonito y les hace algunas morisquetas ¡ah! esta chica está logrando que me guste cada día más...
¿Qué digo? no, no he dicho eso...