Alma llegó a la casa de Dean solo porque él la esperaba, ya que, por sus quemaduras, no podía hacer nada más, a menos que él aceptara las cirugías.
Lo encontró en su habitación, mirando por la ventana el día que resplandecía, pero cuya luz y calor no tenían cabida en aquella casa.
—¿Por qué no acompañaste a Eloísa? Me contó que te invitó a su evento —le preguntó ella.
Dean suspiró.
—Se veía hermosa. ¿La viste? Están transmitiendo su evento por redes sociales. Lucía llena de vida, como si hub