EMELY.
Me senté de golpe en la cama, sintiendo que la sangre me hervía. Olivar intentaba explicarme su plan con esa voz calmada que usaba cuando creía tener la razón, pero cada palabra sobre Tamara era como un insulto.
—¡No! —le solté, cortándolo en seco—. Me niego, Olivar. No voy a permitir que te veas con ella. Me importa un bledo si es una trampa o un "cebo". No.
—Emely, es la forma más rápida de atraer a Vargo —insistió él, tratando de acercarse—. Ella es la única que tiene el canal abierto