EMELY.
Me imaginé a mis pequeños siguiendo los pasos de Jako por el jardín o escuchando las historias de Aleria bajo el roble. Esa era la verdadera meta. No se trataba solo de sobrevivir a un ritual o de matar a un enemigo; se trataba de asegurar que esa imagen de paz fuera el futuro permanente de los cuatro. Los veía a todos juntos, como una verdadera manada, creciendo sin el peso de las maldiciones del pasado.
—Listo, Gamma. La torre está completa —anunció Jako, sacándome de mis pensamientos